Autora: Montse Vaca, neuropsicóloga y psicóloga forense en Elisabet Rodríguez – Psicologia i Psicopedagogia (Granollers).
Se acerca el inicio del curso académico, un periodo en el que es fundamental remarcar que la capacidad de organización va a resultar esencial para poder desarrollar unos correctos hábitos de estudio que perduren a lo largo de todo el año escolar. Así, aspectos como la adecuada gestión del tiempo y de los recursos personales son factores prioritarios para garantizar un nivel de rendimiento académico óptimo en los estudiantes.
A continuación describimos algunas ideas que resultan fundamentales para poder llevar a cabo una correcta organización del curso y evitar la instauración de hábitos de estudio disfuncionales.

Pautas y estrategias que favorecen la capacidad de organización escolar
Planificación a largo plazo: Comienza el año escolar estableciendo metas claras y alcanzables. Divide las tareas académicas en objetivos a corto, mediano y largo plazo. Esto ayuda a mantener la motivación y a evitar la procrastinación.
Creación de un horario de estudio: Establece un horario fijo de estudio diario que se adapte a tus necesidades y ritmo de trabajo. Dedica tiempo a las materias más desafiantes y asegúrate de incluir pausas para descansar y relajarte.
Uso de un calendario o agenda: Mantén un calendario actualizado con fechas de exámenes, entregas de proyectos y otras actividades importantes. Utiliza una agenda para anotar tareas diarias y recordatorios.
Priorización de tareas: Aprende a priorizar las tareas según su importancia y urgencia. Aborda primero las tareas más cruciales y deja las menos urgentes para después.
Creación de un espacio de estudio adecuado: Dedica un lugar tranquilo y libre de distracciones para estudiar. Asegúrate de que esté bien iluminado y equipado con los materiales necesarios.
Técnicas de gestión del tiempo: Utiliza técnicas como la Técnica Pomodoro (trabajar durante 25 minutos y luego tomar un descanso breve) para mantener la concentración y aumentar la productividad.
Organización de recursos de estudio: Organiza tus apuntes, libros de texto y materiales de estudio de manera eficiente. Etiqueta y categoriza tus materiales para que puedas encontrarlos fácilmente cuando los necesites.
Uso de herramientas tecnológicas: Emplea aplicaciones y herramientas en línea para administrar tu tiempo y tus tareas. Hay aplicaciones diseñadas específicamente para la planificación escolar y la gestión del tiempo.
Participación activa en clase: Presta atención en clase y toma apuntes claros y organizados. Esto facilita el repaso posterior y reduce la necesidad de estudiar intensamente antes de los exámenes.
Evaluación continua y adaptación: Revisa periódicamente tu planificación y ajusta tus hábitos según sea necesario. Aprende de tus errores y éxitos para mejorar constantemente tu organización.
Búsqueda de apoyo: Si te sientes abrumado o tienes dificultades con ciertas materias, busca la ayuda de profesores, tutores o compañeros de estudio. No tengas miedo de pedir ayuda cuando la necesites.
Estas orientaciones resultan fundamentales a la hora de organizar el nuevo curso escolar y desarrollar buenos hábitos de estudio. Ello es importante ya que facilitará una mejora en el rendimiento académico, la reducción del estrés que supone llevar a cabo las tareas a última hora, una mejor gestión del tiempo que permitirá disponer de tiempo libre para dedicarlo a aquello que más nos guste. Asimismo, seguir las pautas indicadas va a influir directamente en el fomento de la autonomía, dado que aprender a organizarse y estudiar de manera independiente es esencial potenciar la capacidad de aprender por uno mismo.
Referencias bibliográficas
Newport, C. (2006). Cómo convertirse en un estudiante de 10: Técnicas de estudio eficaces. Random House.
Pérez, M. (2010). Técnicas de estudio y estrategias de aprendizaje. Pearson Educación.