Neuropsicología y psicopedagogía

Cuando existen dificultades significativas en los aprendizajes instrumentales

como la lectoescritura (problemas en la ortografía, dislexia, déficits en la comprensión lectora o en la expresión escrita) o la aptitud matemática (discalculia), así como también cuando se observa una alteración o deterioro de la capacidad de memoria, del lenguaje o de la coordinación motora, nos encontramos ante casos que debemos abordar desde la psicopedagogía y/o la neuropsicología.

En nuestro centro disponemos de especialistas que pueden llevar a cabo procesos de valoración psicopedagógica con la finalidad de detectar la existencia de dificultades o trastornos del aprendizaje en población escolar. En esta área, sabemos lo relevante que es poder identificar sin demora este tipo de déficits, ya que el desarrollo académico y personal del alumno va a estar consistentemente influido por este motivo. Por tanto, esta detección temprana va a permitir una adaptación de la metodología o del tipo de contenido que el menor recibe en el aula, a la vez que mediante la intervención psicoeducativa vamos a posibilitar que este pueda ir compensando sus dificultades de aprendizaje.

En este ámbito la coordinación con las familias y el profesorado es esencial.

Por esta razón, realizamos reuniones de seguimiento al menos una vez por trimestre para valorar la evolución del trabajo de reeducación efectuado y nivel de progreso observado en el alumno.

Las sesiones psicoeducativas las planificamos al detalle de forma previa para trabajar con actividades dinámicas las distintas aptitudes en las que el alumno presenta los déficits. Por lo tanto, debemos entenderlas como espacios distintos a los de refuerzo escolar. Este servicio, que también realizamos en nuestro centro, consiste en el repaso, revisión y apoyo pedagógico de las tareas escolares que debe realizar el alumno en casa.

Finalmente, desde nuestro equipo también trabajamos en casos de rehabilitación neuropsicológica. Cuando se ha producido un daño cerebral como consecuencia de un accidente o de una enfermedad determinada, cabe proponer una intervención que  permita restablecer los procesos cognitivos alterados del paciente, como pueden ser el lenguaje, la memoria, la atención, la visión o la coordinación motora. Adicionalmente, también trabajamos ante casos de deterioro cognitivo, ofreciendo un servicio de estimulación y activación cognitiva para personas que presentan procesos de demencia u otras enfermedades que interfieren en la actividad neurocognitiva normalizada.

Contacto