TDA(H): ¿QUÉ SÍNTOMAS Y QUÉ CARACTERÍSTICAS DEFINEN LAS DIFERENTES TIPOLOGÍAS DEL TRASTORNO?

Autora: Jéssica Rodríguez, psicopedagoga en Elisabet Rodríguez – Psicologia i Psicopedagogia (Granollers).

TDAH ¿en qué consiste exactamente?

El Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH) es un trastorno del neurodesarrollo que se caracteriza por presentar dificultades para prestar atención y en la capacidad de organización de la conducta, comportamientos de hiperactividad y dificultad para controlar las conductas impulsivas. Así la persona tiende a actuar de forma irreflexiva sin poder prever cuáles serán las consecuencias de su forma de reaccionar conductualmente.

Aunque existen muy diversos estudios sobre el TDAH, actualmente se desconoce su origen así como los factores específicos que lo pueden originar. Por ello, se constata que no existe una única causa que provoque su aparición, sino que se produce a raíz de la interacción entre muchos factores (tanto genéticos como socio-ambientales) durante la etapa de gestación, así como otros factores desencadenantes y facilitadores. Por esta razón, si una persona es diagnosticada con TDAH, es probable que uno de los progenitores también presente dicho trastorno (el 80% de padres con TDAH lo transmiten a sus hijos y hijas) sin haberse detectado en ellos previamente. Además, se observa una prevalencia del 5%, siendo más frecuente observar los síntomas de hiperactividad en niños y de inatención en niñas.

Cabe destacar que el TDAH se produce por una disfunción en las funciones ejecutivas, las cuales son procesos mentales complejos necesarios ya que nos permiten poder planificar, organizar, regular y evaluar nuestro comportamiento. Por esta razón, las personas con dicho trastorno, presentan muchas dificultades en la planificación, en el autocontrol, así como a la hora de inhibir sus respuestas ante ciertos estímulos, por ello es probable que algunos niños y niñas necesiten moverse constantemente, pierdan la atención con facilidad mientras ejecutan una tarea o no puedan organizar su agenda de manera adecuada, entre otras.

Además, también es importante remarcar que, aunque se considera un trastorno asociado a la infancia, los síntomas persisten hasta la edad adulta. Eso sí, aunque a veces el diagnóstico puede no ser reconocido hasta la adolescencia o en edades más avanzadas, sí que se deben haber manifestado algunos síntomas antes de los 12 años.

ADHD. Child writing Abbreviation ADHD on a blackboard. ADHD is Attention deficit hyperactivity disorder.

Criterios para diagnosticar TDAH

Por esta razón, su diagnóstico es totalmente clínico y se deben cumplir los siguientes criterios diagnósticos del DSM-5, el Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales, para poder diagnosticar la existencia de TDAH:

  1. Patrón persistente de inatención y/o hiperactividad-impulsividad que interfiere con el funcionamiento o el desarrollo y que se caracteriza por (1) y/o (2):
  2. Inatención: 6 o más síntomas se han mantenido durante al menos 6 meses en un grado que no concuerda con el nivel de desarrollo y afecta directamente tanto en el ámbito social como académico y laboral:
    • Con frecuencia no presta atención a los detalles o comete errores por descuido.
    • Con frecuencia tiene dificultades para mantener la atención en tareas recreativas.
    • Con frecuencia parece no escuchar cuando se le habla directamente.
    • Con frecuencia no sigue instrucciones ni acaba las tareas escolares o del trabajo.
    • Con frecuencia tiene dificultades para organizar tareas y actividades.
    • Con frecuencia evita, le disgusta o se muestra poco entusiasta en iniciar tareas que requieran un esfuerzo mental sostenido.
    • Con frecuencia pierde cosas necesarias.
    • Con frecuencia se distrae con facilidad ante estímulos externos (en adultos puede incluir pensamientos no relacionados).
    • Con frecuencia oblida las actividades cotidianas.

3.  Hiperactividad y impulsividad: 6 o más síntomas se han mantenido durante al menos 6 meses en un grado que no concuerda con el nivel de desarrollo y afecta directamente tanto en el ámbito social como académico y laboral:

  • Con frecuencia mueve las manos o pies y se retuerce en el asiento.
  • Con frecuencia se levanta en situaciones donde debería estar sentado.
  • Con frecuencia corre o trepa en situaciones donde no es apropiado. (En adolescentes y adultos puede limitarse a estar inquieto).
  • Con frecuencia es incapaz de jugar o ocuparse tranquilamente en actividades recreativas.
  • Con frecuencia está ocupado, actuando como si le impulsara un motor.
  • Con frecuencia habla excesivamente.
  • Con frecuencia responde inesperadamente o antes de que se acabe la pregunta.
  • Con frecuencia le es difícil esperar su turno.
  • Con frecuencia interrumpe o se inmiscuye con los demás. (En adolescentes y adultos pueden adelantarse a lo que hacen los demás).

4. Algunos síntomas de inatención o hiperactividad-impulsividad estaban presentes antes de los 12 años.

5. Varios síntomas de inatención o hiperactividad-impulsividad están presentes en 2 o más contextos (escuela, trabajo, casa).

6. Existen pruebas claras de que los síntomas interfieren con el funcionamiento social, académico o laboral o reduce la calidad de los mismos.

7. Los síntomas no se producen exclusivamente durante el curso de la esquizofrenia o de otro trastorno psíquico ni mental (trastorno del estado de ánimo, trastorno de ansiedad, disociativo, personalidad, intoxicación o abstinencia de sustancias).

También se debe especificar si existe una presentación combinada (se cumplen los criterios 1 y 2), presentación predominante con falta de atención (se cumplen los criterios 1) o presentación predominante hiperactiva/impulsiva (se cumplen los criterios 2); si existe remisión parcial, es decir, si previamente se han cumplido todos los criterios diagnósticos pero no todos se han cumplido en los últimos 6 meses y los síntomas continúan afectando a su funcionamiento; así como especificar el nivel de gravedad actual (leve, moderado o grave).

¿Cómo evoluciona el trastorno con la edad?

Finalmente, es importante mencionar que el transcurso del TDAH varía según la etapa en la que se encuentre la persona, siendo la etapa preescolar donde se observa una mayor hiperactividad. En la educación primaria, la inatención destaca más, deteriorando el rendimiento; durante la adolescencia, el trastorno es relativamente más estable, es decir, la hiperactividad es menos frecuente y puede limitarse a la inquietud, impaciencia o nerviosismo, aunque algunas personas tienen un curso que empeora con la aparición de comportamientos antisociales. En la edad adulta, aunque haya disminuido la hiperactividad, puede observarse la impulsividad, junto con la inatención e inquietud. De esta manera, en la mayoría de personas con TDAH, los síntomas de hiperactividad motora llegan a ser menos obvios durante la adolescencia y la edad adulta, aunque pueden seguir persistiendo las dificultades debidas a la inquietud, la inatención, la poca planificación y la impulsividad.

Referencias bibliográficas

Asociación Americana de Psiquiatría (2014). Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM-5®), 5a Ed. Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (p. 59-61). Arlington, VA.

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