Autora: Carla Carulla, psicóloga infantojuvenil en Elisabet Rodríguez – Psicologia i Psicopedagogia (Granollers).
El pasado 26 de abril se celebró el Día de la Visibilidad Lésbica y por este motivo planteamos dedicar el siguiente artículo a este tema tan importante y que aún dista de encontrarse libre de prejuicios y de discriminación.
La celebración del Día de la Visibilidad Lésbica el 26 de abril surgió en España por primera vez el año 2008 gracias a la iniciativa del Área de Políticas Lésbicas de la Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Trans, Bisexuales, Intersexuales y más. Desde entonces, este día se ha generalizado también a otros países y actualmente constituye una fecha importante para la diversidad y los derechos de este colectivo.
Es esencial la normalización de la diversidad y las disidencias sexuales y de género para la lucha contra la discriminación y contra el estigma. Así, este día es importante para fomentar la aceptación y normalización del colectivo e impedir la invisibilización de las mujeres lesbianas, así como para luchar contra los estereotipos y prejuicios aún presentes en torno a la homosexualidad entre mujeres y aumentar la representación en los medios de comunicación, en la política, la cultura y el deporte.
Consecuencias psicológicas derivadas de la discriminación del colectivo lésbico
En relación al campo de la salud mental, el lesbianismo ha sido un tema históricamente poco abordado. No obstante, es muy importante estudiar y comprender como dicha identidad afecta a la salud mental de las mujeres lesbianas, que se enfrentan constantemente a dos de los obstáculos principales que son la invisibilidad y el estigma. En un sistema cisheteropatriarcal, las identidades no normativas quedan relegadas a los márgenes, sufriendo invisibilizacion, falta de reconocimiento y de representación y discriminación. Esto puede tener un impacto significativo en la salud mental de estas personas, manifestándose en forma de sintomatología ansiosa, depresiva y/o de baja autoestima.
En muchos países las mujeres lesbianas se enfrentan aún a discriminación por parte de la sociedad, las instituciones y el estado. Algunas de las discriminaciones más habituales son la falta de reconocimiento legal de las uniones entre mujeres, la ausencia de referentes y representación, la falta de protección frente a la discriminación y la falta de seguridad, las desigualdades laborales a la hora de acceder a empleos, el acoso o las dificultades en el acceso a la salud y a sus derechos reproductivos.
En este artículo, concretamente, queremos profundizar en dos aspectos que forman parte del bienestar psicológico y que juegan un papel importante en el bienestar psicológico de las mujeres lesbianas: el deseo y la sexualidad.

El deseo sexual en las mujeres lesbianas
Es frecuente observar múltiples barreras y dificultades en el descubrimiento y la expresión del propio deseo en mujeres lesbianas. Dichos obstáculos van desde los estereotipos y la integración de los roles de género, las expectativas sociales rígidas y limitantes, la falta de educación sexual. A continuación se exponen algunos de los factores que obstaculizan una sana exploración y expresión del deseo en mujeres lesbianas:
– La valoración negativa en la exploración de los propios genitales en las niñas, conduciendo a una autoexploración y autoconocimiento genital mucho más pobre que en el caso de los niños.
– La educación sexual heteronormativa, con ausencia de diversidad en la representación de la anatomía genital de las mujeres y no centrada en el deseo ni en el placer.
– La influencia de la religión en la concepción del sexo, que coloca el sexo reproductivo como el más válido.
– La influencia de los roles de género que tienden a transmitir que, en el caso de las mujeres, el deseo o el sexo van habitualmente vinculados al enamoramiento; siendo categorizado de manera negativa si no se construye bajo esta premisa.
– La concepción social de la mujer como objeto de deseo y el hombre como sujeto deseante; lo que ha creado una concepción de dos mujeres juntas como deseables, pero no deseantes; sexualizando las relaciones entre mujeres lesbianas a la mirada del hombre y haciendo que la toma de iniciativa entre mujeres sea mucho más compleja.
– El coitocentrismo presente en la sociedad actual, que parte de la premisa de que las relaciones sexuales completas son las que cuentan con penetración, lo cual coloca al hombre como aspecto necesario para el placer de la mujer.
– La falta de referentes y representación en los medios de comunicación y en el cine, conduciendo a la falta de imaginario y expectativa de cómo puede ser una relación entre mujeres.
Vemos así algunos de los factores que pueden conducir a una vivencia del deseo y sexualidad de las mujeres lesbianas menos satisfactoria. Es importante dar luz a estos desafíos para comprender que se necesita aún mucha visibilización, apoyo social y lucha contra el estigma y contra la discriminación para garantizar una sana exploración y expresión de la propia identidad, orientación sexual y deseo; promoviendo así una sociedad donde las mujeres lesbianas tengan que sufrir cada vez menos miedo al rechazo, fomentando el apoyo y la sensación de pertenencia.
Como profesionales de la salud mental, es fundamental también tener en cuenta estos aspectos. Detectar dichas opresiones nos permite desdibujar los límites rígidos de la normatividad y acompañar mejor en la exploración del deseo de las personas que atendemos.
Referencias bibliográficas
Cerón, I. (2023). Psicoterapia queer. Bellaterra Edicions.Torre M., López, E., Duthie, T. & Alcaide, P. (2022). Sapphic Fire: Guía de sexualidad entre mujeres. LES Editorial.