TÉCNICAS DE ESTUDIO EFICACES: ¿CUÁLES SON LAS PRINCIPALES?

Autora: Jéssica Rodríguez, psicopedagoga en Elisabet Rodríguez – Psicologia i Psicopedagogia (Granollers)

El aprendizaje es un proceso continuo, que se inicia durante la etapa escolar pero que también puede continuar después de esta durante la edad adulta. Por este motivo, el aprendizaje deviene un proceso de gran trascendencia a lo largo de la vida de las personas, debido a lo cual parece indispensable conocer y saber aplicar técnicas y hábitos de estudio eficaces, a fin de la trayectoria académica se lleve a cabo de la manera más productiva posible.

Las principales técnicas de estudio

Asimismo, cuando la persona emplea unas estrategias de estudio efectivas no solo mejora la comprensión y la retención de la información, sino que también facilita el desarrollo de unos hábitos de estudio eficientes. A continuación, se detallan algunas técnicas clave para potenciar el rendimiento académico.

La planificación y organización previa

Cabe destacar que para poder emprender el estudio de manera útil y satisfactoria, primero se debe realizar una adecuada planificación y organización, estableciendo un adecuado plan de estudio, el cual sería como la referencia de base a partir del cual se desarrollará el proceso de estudio. En este mismo se debe organizar el tiempo de manera estructurada para distribuir la carga de trabajo de manera efectiva y evitar, ante todo, la llamada procrastinación. Durante esta planificación se debe tener en cuenta tanto el tiempo de estudio, los descansos, como los posibles imprevistos que puedan aparecer, de manera que el plan de trabajo sea una organización flexible pero realista. Además, organizar el tiempo de manera estructurada ayuda a distribuir la carga de trabajo y evitar la procrastinación, por ello, se recomienda:

  • Elaborar un horario de estudio realista, que tenga en cuenta las horas de estudio disponibles, los descansos y los posibles imprevistos.
  • Priorizar los temas según su complejidad y cercanía a las fechas de evaluación.
  • Definir objetivos diarios y/o semanales.

Existe una técnica muy útil para optimizar el nivel de productividad, ya que permite respetar la limitación de la capacidad atencional y previene el agotamiento mental del estudiante. La técnica del Pomodoro, es un método que consiste en estudiar mediante unos intervalos de tiempo establecidos previamente por el estudiante. Suelen ser, de manera general, unos 25 minutos de estudio, seguidos de unos 5 minutos de descanso. Cada tiempo de estudio realizado con su correspondiente pausa se le denomina pomodoro. Una vez realizados 4 pomodoros se toma un descanso más largo, de 15 a 30 minutos. Es esencial que durante el estudio haya ausencia de estímulos distractores para aumentar la concentración. Este tipo de técnica ayuda a mantener la atención y la concentración y prevenir la fatiga mental en la persona.

La lectura comprensiva y el subrayado de textos

Una vez superado el punto anterior, es importante conocer otras de las técnicas eficaces y útiles a la hora de estudiar: la lectura comprensiva y el subrayado. Cuando se dispone del material de estudio, lo más recomendable es realizar una lectura del texto en su totalidad en un primer momento. Una vez finalizada la primera lectura, se realiza una segunda subrayando la información importante de tal manera que se puedan diferenciar las ideas principales de las secundarias del texto en cuestión. 

Los resúmenes, mapas conceptuales y esquemas

También se pueden elaborar resúmenes, ya que esta herramienta permite sintetizar la información relevante del texto en un escrito breve. Para realizar un buen resumen, se deben identificar las ideas principales del texto y escribir el texto resumido utilizando las propias palabras, de tal manera que se debe evitar copiar textualmente las frases del texto. Este hecho promueve el nivel de comprensión de los contenidos abordados. Asimismo, se debe organizar la información de manera clara y concisa y usar conectores textuales para darle fluidez y coherencia al texto. Esta técnica favorece la comprensión de los conceptos y su retención en la memoria.

Otras técnicas eficaces son la realización de mapas mentales y esquemas. Aunque ambas técnicas son muy similares y permiten visualizar la información de manera estructurada y resumir conceptos, facilitando así la comprensión de estos, cabe destacar que ambas presentan una diferencia en cuanto a su organización. Los esquemas son representaciones gráficas que permiten organizar la información de manera jerárquica y estructurada utilizando líneas, llaves y/o enumeraciones para mostrar la relación entre los conceptos. Por otra parte, los mapas mentales son diagramas que parten de una idea principal y permiten relacionar las ideas entre ellas mediante flechas, de tal manera que favorecen la creatividad y la asociación libre entre conceptos.

Técnicas para favorecer la retención: el repaso, la autoevaluación y las reglas mnemotécnicas

También es recomendable realizar repasos espaciados en el tiempo, el cual consiste en revisar la información en distintos momentos en lugar de memorizarla de una sola vez. Esto ayuda a retener la información a largo plazo.

Otra técnica útil es la autoevaluación. Ésta se puede realizar mediante cuestionarios, tarjetas personalizadas o preguntas orales y ayuda a la persona a consolidar los conocimientos y detectar cuáles son las áreas de mejora.

Cabe mencionar que el uso de reglas mnemotécnicas durante el estudio también han dado resultados favorables, ya que permiten memorizar la información mediante asociaciones de palabras, acrónimos o imágenes. Por ejemplo, si se debe memorizar una serie de palabras “Acción, Plan, Rehacer, Revisar” se puede agrupar la letra inicial de cada palabra de tal manera que forme otra palabra “APRR” y nos permita recordarlas de manera más sencilla.

Las condiciones físicas ambientales

Para finalizar, es relevante destacar la importancia de disponer de un espacio de estudio ordenado, iluminado (si puede ser mediante luz solar mejor) y libre de estímulos distractores como la televisión, ruidos externos, conversaciones de terceras personas, los teléfonos móviles, etc., para poder mantener la concentración y optimizar el tiempo de estudio.

A modo de conclusión

De esta manera, la implementación de algunas de las técnicas anteriormente mencionadas puede ayudar mucho a la persona a obtener un estudio productivo y eficaz. Asimismo, teniendo en cuenta que cada persona presenta una particularidades únicas, así como un estilo de aprendizaje propio, es recomendable que cada individuo conozca las distintas técnicas de aprendizaje para que pueda seleccionar las que mejor se adapten a sus necesidades individuales.

Referencias bibliográficas

  • Ausubel, D. P. (2000). The Acquisition and Retention of Knowledge: A Cognitive View. Springer.
  • Moreno, G. M., Fernandez, B. S., & Velez, A. C. (2021). Técnicas de estudio para un aprendizaje eficaz.

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