NESE y NEE: ¿QUÉ SON Y QUÉ RELEVANCIA TIENEN EN EL ÁMBITO EDUCATIVO?

Autora: Jéssica Rodríguez, psicopedagoga en Elisabet Rodríguez – Psicologia i Psicopedagogia (Granollers)

En el ámbito educativo, gran parte del alumnado presenta unas necesidades educativas particulares determinadas, por lo que es fundamental que el centro educativo las identifique y reconozca para poder dar una respuesta educativa de calidad y satisfacer cada una de ellas. En este ámbito surgen dos conceptos clave: las Necesidades Específicas de Soporte Educativo (NESE) y las Necesidades Educativas Especiales (NEE). Aunque ambos términos están relacionados con el apoyo educativo, presentan diferencias importantes en cuanto a su alcance y el tipo de intervención que se les otorga.

¿Qué son las NESE?

Empezaremos definiendo las primeras de ellas: las NESE. Estas abarcan un conjunto amplio de situaciones en las que un alumno o alumna requiere un apoyo adicional para progresar en su aprendizaje. Estas necesidades pueden ser temporales o permanentes y pueden derivar de diversos factores, como por ejemplo:

  • Dificultades de aprendizaje: como la dislexia o la discalculia.
  • Altas capacidades intelectuales: alumnos que requieren enriquecimiento curricular.
  • Incorporación tardía al sistema educativo: alumnos que provienen de otros países o con un desfase curricular.
  • Condiciones personales o de historia escolar: aquellas situaciones socioeconómicas desfavorables o cuando se producen interrupciones prolongadas en la escolarización.

Realmente el objetivo que se quiere conseguir con la atención a las NESE es proporcionar estrategias y recursos al alumnado para favorecer su acceso al currículo y optimizar su rendimiento dentro del aula ordinaria. Para ello, se pueden implementar medidas como refuerzos pedagógicos, metodologías adaptativas y la colaboración con profesionales externos.

El concepto de NEE

En cuanto a las Necesidades Educativas Especiales (NEE), éstas hacen referencia a aquellos alumnos y alumnas que necesitan unas adaptaciones más significativas para su proceso de enseñanza y aprendizaje debido a la presencia de una discapacidad o un trastorno del desarrollo. Estas necesidades suelen ser más permanentes y requieren de una planificación educativa más específica. Entre las condiciones asociadas a las NEE se incluyen:

  • Trastornos del espectro autista (TEA).
  • Discapacidad intelectual.
  • Trastornos del lenguaje y la comunicación.
  • Discapacidad motora o sensorial.

Para atender a los alumnos y alumnas con NEE, se implementan medidas como las adaptaciones curriculares significativas, apoyos especializados dentro y fuera del aula, y, en algunos casos, escolarización en centros de educación especial. No obstante, cabe destacar que desde la implementación del Decreto 150/2017, de 17 de octubre, de la atención educativa en un sistema educativo inclusivo, se cambió el concepto que existía sobre la atención a la diversidad y se reguló la escolarización educativa de todo el alumnado, haciendo que los alumnos y alumnas con NEE se encuentren escolarizados/as en los centros educativos ordinarios, exceptuando aquellos que presenten una discapacidad más grave o severa los cuáles se sigan escolarizando en los centros de educación especial, con tal de hacer una escuela para todos y todas.

Diferencias entre las NESE y las NEE

Aunque ambas necesidades hacen referencias a necesidades educativas que requieren un apoyo, existen diferencias principales entre ellas. A continuación se detallan algunas de ellas:

  1. El grado de adaptación: las NESE se pueden abordar mediante la implementación de unas estrategias generales dentro del aula ordinaria, mientras que las NEE suelen requerir de unas adaptaciones más estructurales y específicas.
  2. La duración del apoyo: las NESE pueden ser temporales o permanentes, mientras que las NEE suelen presentar un carácter estable y a largo plazo.
  3. El lugar de origen: las NESE pueden derivar de factores académicos, personales o contextuales, mientras que las NEE sí que se encuentran asociadas a unas discapacidades o trastornos del desarrollo.

La implementación de las NESE y las NEE en el aula

Asimismo, para atender de manera efectiva tanto a las NESE como a las NEE de los alumnos y alumnas, es clave implementar unas estrategias que sean inclusivas dentro del aula, como por ejemplo:

  • El Diseño Universal para el Aprendizaje (DUA), el cual proporciona múltiples formas de representación, de expresión y de participación del alumnado.
  • El trabajo cooperativo, ya que fomenta la interacción entre los alumnos y alumnas y permite la adaptación de las actividades a diferentes niveles de habilidad y capacidad.
  • El uso de tecnología educativa, como las herramientas digitales y un software especializado pueden facilitar el acceso al currículo y mejorar la autonomía del alumno y alumna.
  • La evaluación flexible, el hecho de ofrecer diferentes formatos de evaluación permite medir el aprendizaje de manera más equitativa.
  • El apoyo emocional y psicoeducativo, es fundamental ofrecer unas estrategias de regulación emocional, así como desarrollar un ambiente seguro donde el alumno o alumna se sienta comprendido/a y valorado/a.
  • La capacitación docente continua, la formación en educación inclusiva es importante ya que permite a los docentes aplicar mejores estrategias para atender la diversidad en el aula.
  • La colaboración con la comunidad educativa, es relevante trabajar junto con las familias, las asociaciones y los especialistas ya que favorece la creación de redes de apoyo eficaces. Algunos de estos agentes externos pueden ser los equipos de asesoramiento psicopedagógico (EAP).

Agentes esenciales en la aplicación de las NESE y las NEE

Cabe destacar que el entorno familiar y el comunitario presenta un impacto significativo en el desarrollo de los estudiantes con NESE y NEE. Es fundamental que las familias reciban una orientación y un apoyo para colaborar en el proceso educativo. Algunas estrategias para fortalecer este vínculo incluyen escuelas de familias, reuniones periódicas con el equipo docente y de orientación, una red de apoyo con otras familias y la participación en la vida escolar.

De esta manera, tanto las NESE como las NEE requieren de un enfoque pedagógico basado en la personalización del aprendizaje y la atención a la diversidad. La clave para que un sistema educativo sea inclusivo es identificar las necesidades que presenta cada alumno y alumna y ofrecer los recursos adecuados para potenciar su desarrollo y su bienestar escolar. Los docentes, orientadores educativos y las familias juegan un papel fundamental en este proceso, trabajando conjuntamente para garantizar que todos los alumnos y alumnas alcanzan su máximo potencial.

Por eso, invertir en educación inclusiva no solo beneficia a los alumnos y alumnas con necesidades específicas, sino que también enriquece a la comunidad educativa en todo su conjunto, promoviendo unos valores de respeto, de empatía y deequidad.

Referencias bibliográficas

NESE (Necessitats Específiques de suport Educatiu). (s. f.). XTEC – Xarxa Telemàtica Educativa de Catalunya.

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