¿CÓMO FOMENTAR EL APRENDIZAJE SIGNIFICATIVO EN EL AULA? METODOLOGÍAS Y ESTRATEGIAS EDUCATIVAS

Autora: Jéssica Rodríguez, psicopedagoga en Elisabet Rodríguez – Psicologia i Psicopedagogia (Granollers)

Actualmente nos encontramos en una etapa donde la educación ha sufrido un cambio importante en la forma de enseñar al alumnado. Con la implementación de las nuevas leyes educativas y decretos, se ha implementado un nuevo currículum que pretende que el alumnado acabe la educación básica (al final de la educación secundaria obligatoria) obteniendo unas competencias clave que le permitan ser una persona competente en la sociedad del s. XXI.

¿En qué consisten las metodologías activas?

Este cambio de concepto del currículum ha generado también la búsqueda de metodologías activas que huyan del concepto de enseñanza tradicional, donde el profesorado obtenía un rol de transmisor siendo él quien aportaba una serie de conocimientos al alumnado, hacia una metodología distinta donde el profesorado obtenga un rol de guía y facilitador del aprendizaje y permita que el alumnado sea protagonista de su propio proceso de aprendizaje. Por ello, surgen metodologías distintas a las que había anteriormente con la finalidad de poner al alumnado en el centro del aprendizaje y potenciar así el aprendizaje significativo. Cabe destacar que este tipo de aprendizaje significativo es el que permite que la persona a raíz de sus conocimientos previos pueda ir entrelazando las informaciones nuevas facilitando así la comprensión e integración de la información de manera profunda y duradera. Por lo tanto, este tipo de aprendizaje es el que se espera lograr en el alumnado, evitando por ello, el típico aprendizaje memorístico.

De esta manera, las metodologías activas suponen un gran cambio en el paradigma de la enseñanza colocando al alumnado en el centro del proceso de aprendizaje. El aprendizaje cooperativo surge como una estrategia principal en este tipo de metodologías siendo un eje vertebrador el cual se basa en la creación de grupos de alumnado de manera heterogénea, donde cada miembro obtiene un rol y una responsabilidad, favoreciendo así la diversidad y la inclusión educativa. Este tipo de metodologías no solo promueve que el alumnado construya su conocimiento, sino que también permite la adquisición y desarrollo de competencias comunicativas y habilidades socioemocionales esenciales como la cooperación, el trabajo en equipo, la autorregulación y la capacidad de resolver situaciones diversas entre iguales, mediante la participación activa del alumnado. Asimismo, aporta una serie de beneficios psicopedagógicos: aumenta la motivación intrínseca, la implicación en el aprendizaje, el sentimiento de pertenencia al grupo de iguales y disminuye el abandono escolar prematuro, así como el fracaso escolar.

¿Cómo se implementa el aprendizaje cooperativo en el aula?

Para poder emplear el aprendizaje cooperativo es importante preparar buenos materiales de información y consulta, activando los conocimientos previos y presentando los objetivos que se quieren conseguir. Por ello, se recomienda negociar con el alumnado tanto la composición de los grupos de trabajo como la distribución de las tareas y los roles dentro del grupo, de tal forma que se garantice el éxito y la participación de todos los componentes del grupo. Asimismo, es importante ofrecer instrumentos de evaluación que ayuden a reflexionar para mejorar este proceso de trabajo cooperativo.

A continuación se especifican algunas metodologías que promueven el aprendizaje cooperativo: el Aprendizaje basado en problemas (ABP), la enseñanza multinivel, la tutoría entre iguales, el trabajo por proyectos, entre otros.

En primer lugar, el ABP parte de un problema real que desafía al alumnado a investigar, reflexionar y construir su propio conocimiento. Este tipo de metodología suele ser muy eficaz en etapas superiores cuando el alumnado empieza a adquirir mayor autonomía y responsabilidades en su aprendizaje. Asimismo, el ABP comporta diversos beneficios: promueve el desarrollo de la autonomía, la indagación y el pensamiento crítico en el alumnado, fomenta el razonamiento lógico y la toma de decisiones, desarrolla habilidades metacognitivas y de autorregulación, así como potencia la participación activa en el aula.

En cuanto a la enseñanza multinivel, esta consiste en diseñar actividades que pueden ser accesibles para todo el alumnado, favoreciendo así la inclusión educativa al permitir diferentes formas de participación y evaluación y no depender del nivel de competencia del alumnado. Este tipo de metodología favorece la atención efectiva a la diversidad, promueve el respeto por los diferentes ritmos y estilos de aprendizaje y previene la estigmatización.

Respecto a la tutoría entre iguales, esta estrategía se basa en que un alumno/a con mayor competencia guía a otro/a con menor experiencia para la consecución de una tarea. De esta manera, existe una relación asimétrica donde ambos se ayudan mútuamente y fortalece la generación de vínculos entre alumnado. Asimismo, permite mejorar la autoestima tanto del alumno/a tutor/a como del alumno/a tutorizado/a, refuerza el aprendizaje mediante la explicación y permite crear un clima positivo en el aula.

En cuanto al trabajo por proyectos, es una estrategia que parte de un reto real o significativo para el alumnado y donde se genera el proceso de aprendizaje. Esta metodología favorece la investigación, la planificación y organización, así como el pensamiento crítico y la autonomía en el alumnado. Presenta una serie de beneficios al fomentar la transferencia del aprendizaje a contextos reales, potencia la creatividad y la resolución de problemas y mejora el compromiso del alumnado con su propio aprendizaje.

A modo de conclusión

Cabe destacar que dichas estrategias se encuentran recogidas dentro de las medidas y soportes universales como medidas de atención a la diversidad, ya que permiten personalizar el aprendizaje del alumnado, favoreciendo su accesibilidad y la igualdad de oportunidades ante el aprendizaje.

Finalmente, tal como se comentaba anteriormente las metodologías activas han aparecido para dar una respuesta basada en la evidencia a los desafíos de la escuela inclusiva del siglo XXI, por ello, su implementación en las aulas no solo permite mejorar los aprendizajes, sino también favorecer el bienestar emocional, la igualdad de oportunidades y la autonomía en el alumnado.

Referencias bibliográficas

Mesures i suports universals en el centre educatiu. (s. f.). Departament d’Educació i Formació Professional.

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