SERIE «ADOLESCENCIA»: ¿CÓMO LA RESPONSABILIDAD EDUCATIVA INFLUYE EN LA SALUD MENTAL INFANTOJUVENIL?

Autora: Mireia Toral, psicóloga general sanitaria en Elisabet Rodríguez – Psicologia i Psicopedagogia (Granollers)

La miniserie Adolescencia, estrenada por Netflix en 2025, ha provocado una profunda reflexión sobre el papel que la familia, la sociedad y el entorno digital juegan en la salud mental de los adolescentes. La historia gira en torno a Jamie, un chico de 13 años acusado del asesinato de una compañera de clase. A través de su caso, la serie nos muestra el malestar emocional que muchos adolescentes pueden vivir hoy, y nos hace reflexionar sobre el papel y las influencias que juegan los adultos sobre ellos.

Estilo parental y salud mental en la adolescencia

Desde el primer episodio, se presenta una familia aparentemente estructurada, si bien se constata durante el desarrollo de la trama que la figura paterna es emocionalmente ausente. Jamie aparece como un chico introvertido, inseguro, con un mundo interior dominado por el resentimiento y la soledad. La serie no busca culpabilizar a los padres, pero sí mostrar que estos referentes quizás son adultos que por sus propias dificultades, no saben cómo conectar con su hijo o detectar lo que le ocurre. Los datos también nos recuerdan que esta realidad es muy común. Según el estudio ESTUDES del Ministerio de Sanidad (2023), más del 30% de los adolescentes en España han tenido síntomas de ansiedad o depresión en el último año. 

Además, la historia refleja como, en ausencia de apoyo emocional, muchos adolescentes buscan refugio en internet. Jamie se introduce en foros donde se difunden ideas radicales y discursos de odio, que alimentan su frustración y su desconexión con el mundo real. Este fenómeno no es ficción: según la UNESCO (2022), los jóvenes que se sienten solos o incomprendidos son más vulnerables a comunidades online extremistas, donde creen encontrar un espacio de pertenencia.

Otros agentes educativos esenciales

Adolescencia también plantea una crítica al sistema: ni el colegio, ni el entorno más cercano han podido detectar a tiempo las señales de alarma. Jamie ya mostraba cambios en su comportamiento, aislamiento y un discurso preocupante. Sin embargo, nadie actuó a tiempo. La psicóloga que aparece en la serie intenta hacer precisamente eso: escuchar, comprender y contener a Jamie en un momento muy difícil. Sus sesiones nos muestran como detrás de la rabia o del silencio, muchas veces lo que hay es dolor, miedo o confusión. Este trabajo de fondo es esencial en cualquier proceso terapéutico con adolescentes, sobre todo cuando hay sufrimiento emocional sin un contexto claro de apoyo.

Sin situar el foco causante en los progenitores de forma exclusiva, sí se destaca la importancia de la naturaleza del entorno familiar. No basta con cubrir necesidades básicas. Los adolescentes necesitan que sus referentes adultos estén emocionalmente disponibles, que les escuchen sin juzgarles, que les ayuden a poner palabras a lo que sienten y que supervisen, con sentido común, su exposición a redes y entornos online. Es una etapa en la que la regulación emocional todavía se está construyendo, y en la que los modelos adultos son clave.

Además, es importante recalcar el papel del centro educativo, no solo para acompañar a los adolescentes, sino también para detectar señales de alarma y activar apoyos a tiempo. Esto incluye tener orientadores bien formados, crear espacios seguros en el aula y facilitar la coordinación con servicios externos de salud mental cuando sea necesario.

La serie también nos recuerda que muchos jóvenes no se sienten comprendidos, y que cuando no encuentran en su entorno alguien que les escuche, pueden terminar canalizando su malestar de forma dañina, hacia ellos mismos o hacia otros. Esto no significa que todo adolescente con problemas emocionales vaya a tener conductas graves, pero sí que necesitan apoyo, contención y espacios donde puedan expresarse.

A modo de conclusión

En definitiva, Adolescencia plantea, desde la ficción, cuestiones imprescindibles sobre el bienestar psicológico de los adolescentes y el papel que debe asumir su entorno. La serie evidencia como muchos jóvenes atraviesan procesos emocionales complejos que, sin el acompañamiento adecuado, pueden derivar en manifestaciones graves de malestar. Esto refuerza la idea de que la salud mental no puede ser considerada únicamente un asunto clínico, sino una responsabilidad compartida entre familias, instituciones educativas y profesionales del ámbito psicosocial. Promover espacios de escucha, fomentar vínculos afectivos seguros y actuar con rapidez ante las señales de alarma son acciones fundamentales para prevenir y atender el sufrimiento emocional en esta etapa tan vulnerable del desarrollo. 

Referencias bibliográficas

  • Ministerio de Sanidad (2023). Encuesta sobre uso de drogas en enseñanzas secundarias en España (ESTUDES). Gobierno de España.
  • UNESCO (2022). Youth and Violent Extremism on Social Media: Mapping the Research.

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