Autora: Jéssica Rodríguez, psicopedagoga en Elisabet Rodríguez – Psicologia i Psicopedagogia (Granollers).
¿Qué es la conciencia fonológica?
La conciencia fonológica es una de las habilidades que mayor importancia tiene en la adquisición de la lectura, ya que permite a la persona reflexionar y manipular de manera consciente segmentos del lenguaje oral. En el ámbito de la psicopedagogía, la conciencia fonológica es entendida como la base a partir del cual se construyen otras habilidades lingüísticas y académicas y, por ello, presenta una gran importancia en el éxito escolar y en el desarrollo cognitivo de la persona.
Dentro de la conciencia fonológica, se distinguen dos niveles de habilidades: la conciencia silábica y la conciencia fonémica. La primera, hace referencia a la capacidad de identificar, segmentar y manipular las sílabas de una palabra; mientras que la segunda, hace referencia a la habilidad para escuchar, identificar y manipular los sonidos de las palabras. De esta manera, ambas son habilidades clave durante las primeras fases de la adquisición de la lectura ya que permiten a los niños y niñas percibir, identificar y manipular los sonidos (fonemas) que forman las palabras. De hecho, es una competencia totalmente auditiva, siendo por ello previa al aprendizaje de la correspondencia sonido-grafía, ya que cuando los niños/as son pequeños solo perciben sonidos y no son conscientes de que estos sonidos se pueden dividir en palabras (conciencia léxica), ni que estas se pueden dividir a su vez en sílabas (conciencia silábica) ni en fonemas (conciencia fonémica). Así, la conciencia fonológica englobaría diversos procesos: desde tomar conciencia sobre los componentes silábicos y fonémicos del lenguaje oral (sílaba inicial, media y final), reconocer semejanzas y diferencias fonológicas, segmentar palabras, pronunciar palabras omitiendo, añadiendo o invirtiendo algunos fonemas o sílabas, hasta manipular los fonemas para crear nuevas palabras, entre otros.

La adquisición y el desarrollo de la conciencia fonológica
Además, antes de que los niños y niñas aprendan a escribir y a leer, es esencial que adquieran la conciencia fonológica para que puedan entender cómo se representan por escrito las palabras (grafías). Por ello, se empieza con el aprendizaje durante la educación infantil, siendo a los 3 años (P3) cuando se desarrolla la capacidad de escucha y de realizar rimas con las palabras, etc.; a los 4 años (P4) es cuando se trabaja con la sílaba y a los 5 años (P5) cuando se trabaja con los fonemas, y por lo tanto, con la conciencia fonológica en su totalidad.
Cabe destacar que cuando un niño aprende a leer se encuentra con un gran reto “aprender a identificar las palabras escritas” lo cual los lleva a encontrarse con el principio alfabético. Tanto el catalán como el castellano son lenguajes alfabéticos ya que la mayoría de las palabras se representan por escrito a nivel de fonemas (sonidos), por ejemplo “gato” está formado por cuatro fonemas y utilizamos cuatro letras para representarla (/g/ /a/ /t/ /o/), pero también hay palabras que tienen menos fonemas pero requieren de un número mayor de letras para representarlas por escrito. De aquí que el principio alfabético pueda generar dificultades durante el aprendizaje.
Asimismo, los niños y niñas comienzan a desarrollar estas habilidades de manera natural desde temprana edad, a través de la exposición al lenguaje hablado. Sin embargo, no todos desarrollan la conciencia fonológica al mismo ritmo, lo que puede derivar en dificultades para el aprendizaje de la lectura y la escritura. Por ello, es fundamental que los educadores y psicopedagogos detecten tempranamente cualquier deficiencia en esta área y proporcionen las intervenciones adecuadas para fortalecerla. Como se ha comentado anteriormente, es a partir de los 2-3 años cuando se inicia dicho proceso y acaba desarrollándose hacia los 6-7 años, siendo durante los 3 y 4 años cuando se adquieren las habilidades fonológicas y menos complejas (rimas y sílabas = conciencia silábica); mientras que a los 5 y 6 años, se desarrollan las habilidades más complejas, es decir, las habilidades fonéticas (reconocer y manipular los fonemas en las palabras = conciencia fonémica).
Diversos estudios han demostrado que presentar una adecuada conciencia fonológica es uno de los mejores predictores del éxito en la adquisición de la lectura, ya que para leer, los niños/as necesitan comprender que las letras representan sonidos individuales y que estos sonidos se pueden combinar para formar palabras. No obstante, no solamente beneficia a nivel lector, sino también en el ámbito de la escritura, ya que permite al niño/a descomponer las palabras en sus fonemas para escribirlas correctamente.
La detección y la intervención ante dificultades de conciencia fonológica
Como se comentaba anteriormente, en ocasiones, hay niños/as que presentan dificultades para adquirir una adecuada conciencia fonológica y por ello, es necesario detectar dichas dificultades desde una edad temprana para poder llevar a cabo una adecuada evaluación e intervención psicopedagógica personalizada que se adapte a las necesidades específicas de cada niño, para fortalecer dicha conciencia fonológica. Durante la intervención psicopedagógica se pueden realizar juegos de rimas, ejercicios para segmentar las palabras en sílabas y fonemas, así como actividades para manipular los sonidos, como por ejemplo, usar la adición o eliminación de fonemas o sílabas en palabras para formar nuevas palabras, entre otras. El uso de actividades como éstas no sólo son efectivas, sino que también pueden ser lúdicas y manipulativamente enriquecedoras, por lo que facilita el aprendizaje y la motivación en los niños y niñas.
Por lo tanto, la conciencia fonológica se considera un proceso esencial en el desarrollo cognitivo y lingüístico durante la niñez ya que constituye la base del aprendizaje de la lectura y la escritura, cuyas habilidades son fundamentales para el éxito académico y para la vida cotidiana. Además, los profesionales de la psicopedagogía juegan un papel relevante en la identificación e intervención de la conciencia fonológica, ya que se aseguran que todos los niños y niñas dispongan de los recursos necesarios para desarrollar su máximo potencial en el ámbito educativo. Fomentar dicha habilidad desde edades tempranas no solo facilita la adquisición de la lectoescritura, sino que también contribuye al desarrollo integral del niño, preparándolo para enfrentar con éxito los desafíos académicos y sociales que se presentarán a lo largo de su vida.
Referencias bibliográficas
de Eslava, L. M., & Cobos, J. E. (2008). Conciencia fonológica y aprendizaje lector. Acta neurológica colombiana, 24(S2).
Garriga Ferriol, E. (2003). La consciència de la lectura en el nen sord: cal saber “parlar” per poder llegir?. Departament d’Ensenyament.