TEMOR A LA EVALUACIÓN NEGATIVA INTERPERSONAL ¿CÓMO SUPERARLO?

Autora: Carla Carulla, psicóloga infantojuvenil en Elisabet Rodríguez – Psicologia i Psicopedagogia (Granollers).

A todas las personas nos gusta causar una buena impresión y sentir que recibimos la aprobación de los demás. Históricamente, la pertenencia al grupo ha garantizado la supervivencia, por lo que sentirnos integrados socialmente y percibir cierta validación ajena son necesidades que ayudan a comprender la historia y la evolución de la especie humana.

Incluso hoy en día, a pesar de no depender exclusivamente de ello nuestra supervivencia actual, el pertenecer en grupos aporta diferentes ventajas como la seguridad, apoyo, ayuda, disfrute, oportunidades para compartir experiencias, etc.

Así, la búsqueda de aprobación no es algo necesariamente adverso per se. Sin embargo, en terapia se observa en ocasiones que esta necesidad de aprobación convive con un miedo a la evaluación negativa tan significativa que llega a ser incapacitante e interfiere generando posibles problemáticas en torno a la comunicación de emociones y necesidades, en el establecimiento de límites, en la expresión de opiniones propias y en la ejecución de los derechos personales.

La variable del miedo a la evaluación negativa (MEN) tiene mucho que ver con las dimensiones de autoestima y perfeccionismo. Es importante comprender la relación y el impacto de dichas variables en la presencia de psicopatología, ya que se ha estudiado y observado que las presentes variables se ven asociadas a diferentes trastornos mentales, representando ello factores de vulnerabilidad psicológica.

Miedo a la evaluación negativa ¿qué es?

Como bien indica ya el propio concepto, el miedo a la evaluación negativa consiste en un temor consistente experimentado ante la posibilidad de recibir por parte de los demás valoraciones desfavorables respecto a uno mismo y al propio desempeño en las distintas áreas individuales e interpersonales.

¿Cómo se relaciona este fenómeno con la baja autoestima y el perfeccionismo?

Algunos autores explican que la baja autoestima es una variable que conduce a la búsqueda de aprobación excesiva por parte del entorno, llegando a generar una dependencia a la valoración de los demás. Las personas con baja autoestima buscan mitigar los sentimientos de insuficiencia o inferioridad con una búsqueda de aprobación y valoración favorable externa, lo que acaba generando que el nivel de la propia autoestima se base en factores externos. Esto es peligroso, porque si la propia autoestima y valor personal se basa en cómo los demás perciben a uno, es frecuente que esto vaya acompañado de una hipersensibilidad a las opiniones y a las críticas de los demás.

Si añadimos el factor perfeccionismo a lo anterior, se observa cómo las personas tienden a perseguir el objetivo de huir y evitar las creencias nucleares negativas sobre ellos mismos. Por este motivo establecen para sí mism@s unos estándares de desempeño muy elevados, llevando frecuentemente a un perfeccionismo excesivo y poco realista que busca evitar las críticas o las valoraciones negativas (constructivas o destructivas) con la percepción de proteger así la propia autoestima.

Así, vemos como las tres variables se asocian y retroalimentan entre ellas generando patrones de comportamiento y pensamiento disfuncionales que predisponen a una mayor vulnerabilidad a trastornos psicológicos.

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Consecuencias del MEN en las relaciones interpersonales

En numerosas ocasiones, esta búsqueda de aprobación tiene un efecto perjudicial en las relaciones que un individuo establece con los demás, llevando esto a patrones de comportamiento excesivamente complacientes. Así, este tipo de personas suelen situar las necesidades de los demás por delante de las propias, provocando una desconexión con las emociones, necesidades, deseos y opiniones propias. Esto se traduce también en dificultades para expresar la propia opinión o compartir puntos de vista diversos, así como en establecer límites firmes ante conductas molestas o inapropiadas. Estos patrones de conducta, aparte de favorecer el establecimiento de relaciones desiguales, a su vez vuelven a tener un impacto negativo sobre la autoestima, ya que de manera silenciosa trasladan a uno mismo el mensaje de que las propias emociones, opiniones y necesidades son menos importantes que las ajenas e impiden a un@ mism@ mostrarse como es.

Orientaciones para aprender a superar el MEN: la autoaceptación incondicional

Uno de los elementos clave para trabajar emocionalmente el miedo a la evaluación negativa reside en promover el proceso de la autoaceptación incondicional. A continuación se exponen diversos aspectos útiles a considerar para este propósito:

–   Entender que somos seres humanos complejos y que presentamos muy diversos factores y variables personales que interactúan entre sí con distinta profundidad. Esto conlleva que todos contamos con partes más amables y partes menos agradables. Aceptar nuestra totalidad como individuos válidos, incluyendo la propia imperfección y vulnerabilidad, permite un autoconocimiento más profundo que fomenta un mayor reconocimiento y aceptación de la propia identidad, así como también facilita el hecho de dejar un poco más de lado esa necesidad de ser aprobados por parte de los demás.

–   Recordar que la opinión ajena dice más de la otra persona (de cómo ve el mundo, de sus valores, sus opiniones, su historia vital, etc.) que de un@ mism@. Siendo la misma persona, los individuos del entorno, en base a sus diferentes necesidades y sus valores, podrán hacer un juicio muy diferente de aquella.

–   Practicar la asertividad y exponerse poco a poco a expresar las propias opiniones, deseos y necesidades con respeto y tranquilidad, así como practicar el hecho de poner límites y de decir NO.

Si sientes que este miedo a que te juzguen de manera negativa y esa búsqueda de aprobación te está interfiriendo en tu día a día, en tus relaciones, en tu autoestima y en mostrarte cómo eres, no dudes en hacer una intervención psicológica enfocada a este trabajo. Con el aprendizaje del manejo de la ansiedad y técnicas cognitivas, acompañado de un trabajo en asertividad y autoestima, esto puede dejar de resultar un problema incapacitante.

Referencias bibliográficas

Scotti, D., Sansalone, P. A., & Borda, T. (2011). Autoestima, miedo a la evaluación negativa y perfeccionismo: un estudio comparativo en población clínica y en población general. In III Congreso Internacional de Investigación y Práctica Profesional en Psicología XVIII Jornadas de Investigación Séptimo Encuentro de Investigadores en Psicología del MERCOSUR. Facultad de Psicología-Universidad de Buenos Aires.

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