DROGAS: ¿QUÉ TIPOS EXISTEN Y CUÁL ES SU IMPACTO A NIVEL CEREBRAL?

Autora: Montse Vaca, neuropsicóloga y psicóloga forense en Elisabet Rodríguez – Psicologia i Psicopedagogia (Granollers).

¿Qué efectos puede implicar el consumo de drogas en el sistema nervioso?

Las drogas ejercen un impacto significativo en el cerebro humano, alterando su estructura y función normal. Desde los estimulantes hasta los depresores o los alucinógenos, cada tipo de droga interactúa con los sistemas de neurotransmisión, pudiendo generar consecuencias perjudiciales a largo plazo. Comprender cómo las drogas afectan el cerebro es fundamental para tomar decisiones informadas y promover la prevención y el tratamiento efectivo ante las adicciones. En este artículo, abordamos los efectos generales de este tipo de sustancias estimulantes en el cerebro.

El sistema de recompensa cerebral, que involucra la liberación de dopamina, juega un papel central en el desarrollo de la adicción. Las drogas pueden activar este sistema de manera intensa y artificial, produciendo una oleada de placer y euforia. La exposición continua a drogas puede alterar el sistema de recompensa, lo que lleva a una disminución de la sensibilidad a la dopamina natural y, como resultado, a la necesidad de consumir dosis cada vez mayores para experimentar los mismos efectos.

Las drogas pueden alterar la plasticidad cerebral, es decir, la capacidad del cerebro para cambiar y adaptarse. Los circuitos de recompensa se modifican con el uso prolongado de drogas, lo que puede generar cambios duraderos en la estructura y función cerebral. Estas alteraciones pueden afectar la toma de decisiones, la motivación y el autocontrol, lo que contribuye a la adicción y la dificultad para dejar de consumir drogas.

Además, este tipo de sustancias actúa sobre diversos neurotransmisores en el cerebro. Por ejemplo, los estimulantes como la cocaína y la metanfetamina aumentan los niveles de dopamina y noradrenalina, mientras que los depresores como el alcohol y los opioides reducen la actividad neuronal. Estos desequilibrios químicos pueden tener efectos perjudiciales en la comunicación entre las células cerebrales, afectando la función cognitiva, el estado de ánimo y la regulación emocional.

Algunas drogas pueden ser neurotóxicas, dañando directamente las células cerebrales. Por ejemplo, el consumo excesivo de alcohol puede provocar la muerte neuronal y la atrofia cerebral. Además, el abuso de drogas como las anfetaminas y los inhalantes puede causar daño cerebral irreversible, afectando la memoria, la atención y otras funciones cognitivas.

Es importante tener en cuenta que no todas las personas tienen la misma vulnerabilidad frente a las drogas. La genética y los factores ambientales influyen en la respuesta individual a las sustancias y en el riesgo de desarrollar adicción. Algunas personas pueden ser más propensas a experimentar cambios cerebrales adversos debido a su composición genética única.

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¿Qué tipos de drogas existen actualmente?

Existen diversos tipos de drogas que pueden clasificarse en diferentes categorías según sus efectos y propiedades. A continuación, se mencionan algunas de las categorías principales y los efectos que estas drogas pueden tener en el cerebro:

1. Estimulantes: Las drogas estimulantes, como la cocaína, la metanfetamina y el MDMA (éxtasis) aumentan la actividad cerebral y la liberación de neurotransmisores como la dopamina y la noradrenalina. Estos neurotransmisores están asociados con la sensación de euforia, aumento de la energía y la alerta. Sin embargo, el uso prolongado de estimulantes puede agotar los sistemas de recompensa del cerebro y provocar cambios en la función cerebral, como disminución de la motivación y problemas de memoria y atención.

2. Depresores del sistema nervioso central (SNC): Los depresores del SNC como el alcohol, los sedantes y los opioides (por ejemplo, la heroína y los analgésicos opiáceos), reducen la actividad cerebral y disminuyen la transmisión de señales nerviosas. Estas drogas pueden producir sensaciones de relajación, sedación y euforia. Sin embargo, el uso excesivo de estos depresores puede afectar negativamente la función cognitiva, la memoria y la coordinación motora, además de ser altamente adictivos.

3. Alucinógenos: Los alucinógenos, como el LSD, la psilocibina (hongos mágicos) y la mescalina, alteran la percepción, el pensamiento y la conciencia. Estas drogas interactúan con los neurotransmisores serotoninérgicos en el cerebro, lo cual produce distorsiones sensoriales, cambios en la percepción del tiempo y el espacio y experiencias psicodélicas. Los alucinógenos pueden tener efectos impredecibles y, en algunos casos, desencadenar reacciones psicóticas o desorientación temporal.

4. Inhalantes: Los inhalantes son sustancias químicas volátiles que se inhalan para obtener efectos eufóricos. Estas sustancias incluyen solventes, aerosoles, gases y productos de limpieza. Los inhalantes pueden producir una intoxicación rápida y dañina para el cerebro, causando efectos como mareos, confusión, pérdida de coordinación, daño a las células cerebrales e incluso la muerte.

Referencias bibliográficas

Gómez-Gómez, A., Martínez-González, J. M., & Santos-Ruiz, A. (Eds.). (2021). Drogas, cerebro y sociedad: Reflexiones desde la psicología. Editorial Médica Panamericana.

Plan Nacional sobre Drogas. (2020). Memoria del Plan Nacional sobre Drogas 2019. Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social.

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